jueves, 29 de mayo de 2008

Construyendo una catedral

Un transeúnte se detuvo un día ante una cantera en la que trabajaban tres compañeros. Preguntó al primero:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y éste respondió sin alzar la cabeza:
- "Me gano el pan".
Preguntó al segundo:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y el obrero, acariciando el objeto de su tarea, explicó:
- "Ya lo ves, estoy tallando una hermosa piedra".
Preguntó al tercero:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y el hombre, alzando hacia él unos ojos llenos de alegría, exclamó:
- "Estamos edificando una catedral".
Y el caso es que los tres estaban realizando el mismo trabajo

6 comentarios:

Autentica Autoindefinida dijo...

Y yo que andaba por ahi dije verlos a todos perder su tiempo....


Saludos y un beso

Tormenta. dijo...

Hola!niño como echaba yo de menos los cuentos,estar por tú casa!ole!!!
Besos guapo.

Sara dijo...

Muy bonito! eso de... según la perspectiva con que se mire, con lo que se disfrute,como nos tomemos las cosas que hacemos, de nuevo bonita Lección, muy bonita.

un abrazo

Camille Stein dijo...

así es la realidad... según las gafas con las que mires

un beso

Pequeña Ainhoa dijo...

este cuento es breve pero dice mucho.
me encanto, como siempre.
un beso hasta el cielo.
Loly, la mamá de Ainhoa.

Gisel dijo...

es un cuento con una esencia muy fuerte
demasiado bueno (: